Guevurá - Crecimiento

Cuando tu Sefirá más dominante es Guevurá, tu necesidad más básica es la de crecer. Esto te llevará a estar buscando siempre el próximo nivel en todas las áreas de tu vida.

Empezaremos entendiendo las consecuencias negativas que puede tener esta necesidad cuando no la usamos correctamente, pero ¡no te desanimes! Pues más abajo tendrás también las respuestas de como usarla para sacar lo mejor de ti.

Cuando esta necesidad no esta rectificada y nos domina las consecuencias más frecuentes son:

  • Te cuesta aceptar la situación actual.
  • Puedes ser egocéntrico.
  • Puedes estar olvidando a los que te rodean.
  • Puedes ser demasiado duro contigo mismo.
  • Puedes verte sobrecansado y abrumado, por estar buscando siempre avanzar.
  • Te cuesta depender de otros.
  • El sentirte atascado te hace vivir frustrado y enfadado contigo mismo.
  • Puedes ser introvertido.
  • Ser demasiado idealista y exigente te puede dejar muy solo en la vida.
  • Tienes mucho temperamento.
  • Eres perfeccionista.
  • Puedes ser extremista en tu manera de pensar.

Tus peores enemigos son la falta de compasión contigo mismo, la frustración, la negatividad y el no aceptar lo que hay.

Guevurá es un movimiento de rigor hacia uno mismo. En ocasiones esto puede llevarnos a ser egocéntricos, introvertidos e incluso egoístas.

Puedes estar exigiendo demasiado de ti, lo que te puede llevar a la frustración, la agresividad, el enfado, la negatividad.

Querer siempre estar en el próximo nivel, te puede desconectar de tu vida en el ahora. Puedes estar olvidándote de agradecer y disfrutar el estado en el que te encuentras ahora. Puedes estar ignorando lo mucho que ya has alcanzado hasta hoy.

A nivel social, puedes notar dificultades al ser demasiado idealista e incluso extremista. Otros pueden sentirse abrumados por lo mucho que exiges de ellos también. Eso te puede llevar a estar muy solo.

«Si puedo seguir creciendo, no tengo por que pararme a celebrar lo que ya he conseguido» puede ser una típica creencia subconsciente que te está limitando.

Cuando esta necesidad está rectificada y la usamos para nuestro crecimiento, las consecuencias son:

  • Siempre estás mejorando en todas las áreas de tu vida.
  • Te encanta leer y aprender cosas nuevas.
  • Aunque sabes que puedes seguir creciendo, agradeces y disfrutas de cada paso que das.
  • No te asustan los retos de la vida.
  • Sabes ponerte limites para no perder tu tiempo, tu energía, tu dinero etc.
  • No temes al fracaso porque sabes que incluso de tus caídas puedes aprender y crecer.
  • Sabes que para ayudar a otros, debes ayudarte primero a ti mismo.
  • Eres un ejemplo para otros.
  • Tienes control de tus pensamientos y sentimientos, no te dejas llevar por ellos.
  • Sabes juzgar a los demás favorablemente, encontrando siempre su lado bueno.

No hay ninguna duda que tu necesidad de crecer, te ayuda a que siempre vayas a más en la vida.

Esta fuerza que te empuja a crecer la debes canalizar en tus cuatro mundos: El físico, el intelectual, el sentimental y el espiritual. Eso te hará crecer de manera equilibrada en todas las áreas de tu vida. Pues muchas veces tendemos a concentrarnos solo en área y a olvidar las demás.

Como ya dijimos, la Guevurá es un movimiento hacia tu interior, y cuando no está rectificada nos puede llevar al egocentrismo.

La manera de rectificar la Guevurá es entendiendo que estamos en este mundo para servir a algo mayor que a nosotros mismos. Estamos llamados a iluminar a nuestro entorno.

En ningún momento debes dejar esa pasión por crecer y mejorar, lo único que debe cambiar es tu «Por qué». ¿Por qué estoy obsesionado en ser mejor? ¿Por qué seguir aprendiendo y creciendo?, Cuando tus respuestas sean altruístas, llegarás al equilibrio perfecto de la Guevurá. Igual que en los aviones siempre nos advierten que primero nos pongamos la mascarilla de oxígeno a nosotros mismos y solo después a nuestros hijos, de la misma manera entiendes que el motivo de anticiparme a mi mismo, es porque podré ayudar después a los que lo necesitan.

Acuérdate también que el enseñar y compartir con los demás es a veces la mejor manera de crecer.

Otra habilidad que debes desarrollar es la gratitud. Es bueno que tengas los ojos siempre en lo próximo que vas a hacer, como ya dijimos, es eso lo que te hace llegar lejos. Sin embargo ninguno de nosotros quiere las metas por el simple hecho de alcanzarlas. Nadie quiere emprender un negocio exitoso por el simple hecho de hacerlo. Lo que buscamos en realidad es lo que eso nos hará sentir, las experiencias que vamos a tener tanto en el camino a alcanzarlas como después de haberlas alcanzado. Debes desarrollar lo que yo llamo: La ciencia de la satisfacción. Aprende a regocijarte en cada peldaño que subas. Agradece por cada meta y cada cima que conquistes.

Basta con que todos los días tomes unos minutos para agradeder por todo lo que hayas conseguido, tanto en tu crecimiento personal, como en tu familia, en tus relaciones, tu carrera, estudios, etc.

Date a ti mismo una pequeña recompensa por lo que hayas logrado, permítete disfrutar tanto del camino como de tus logros.

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